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¡Hola a tod@s! ¿Qué tal habéis empezado el año? ¿Ya os habéis planteado los propósitos a cumplir?

Uno de los propósitos clásicos es sin duda el ponernos en forma, es decir, cuidar nuestra alimentación y ser constantes en la práctica de ejercicio físico. Como recomendación os diré que lo hagáis de manera gradual, es decir, no os pongáis demasiado estrictos desde el primer momento porque si no, tras dos días de sufrimiento… lo dejaréis, y esto es justo lo que hay que evitar.

No es ningún secreto que tod@s o la mayoría de nosotros estamos bajo la constante influencia de los cánones de belleza que de una manera u otra difunden la publicidad, la moda, la televisión o el cine. El problema llega cuando, a causa de ello, hay personas que sobrepasan los límites de la salud obsesionándose con una determinada imagen física. Por tanto (y no es ninguna novedad), la imagen física que erróneamente se proyecta como la “adecuada” o “la más bella” tiene una gran influencia sobre los trastornos de la conducta alimentaria. Es por esto que en Israel acaban de aprobar la primera ley que establece un valor mínimo de IMC (índice de masa corporal: peso en kg/altura en metros al cuadrado) de 18,5 que se aplicará a aquellas modelos que vayan a ser contratadas para campañas publicitarias (a todos los niveles) o desfiles de moda. Todo esto con el objetivo de reducir la incidencia de estas enfermedades de tan complicada solución.

Me parecía muy interesante que conocierais la noticia ya que, bajo mi opinión, más gobiernos deberían de desarrollar iniciativas de este tipo como parte del trabajo contra estas patologías que han experimentado trágicos aumentos en los últimos años.

Por último, aquí os dejo la noticia en inglés (des de la página web del canal nacional de noticias israelí) y aquí en español, para que podáis ampliar la información aportada ya que es muy interesante.

Hay que luchar contra estos ideales irreales y defender una belleza sana, auténtica y subjetiva, ya que a nadie nos gusta lo mismo y, por tanto, nada es bonito o feo irrevocablemente.

¡Muchas gracias por vuestra visita! ¡Feliz año!

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