87569-620-282

¡Hola a tod@s! ¡Por fin he vuelto!

Después de tener unas semanas un poco caóticas entre trabajo, clases y entregas del máster, he conseguido organizarme y volver con un nuevo post hoy.

Como veréis, la imagen que os cuelgo hoy es la cabecera del programa Salvados de la noche de ayer. He aprovechado que el tema está en boca de todos últimamente para poder emitir mi opinión. El reportaje de ayer sobretodo se centraba en el destino del “sobrante” de alimentos a nivel industrial y de grandes superficies destinadas a su comercialización. No obstante, es necesario que conozcamos aquellas cosas que podemos hacer nosotros en nuestros hogares para evitar que se echen a perder los alimentos teniendo que tirarlos.

Aunque suene tópico, no hay nada como empezar planificando nuestra alimentación semanal y haciendo una lista (debe contener, preferiblemente, alimentos frescos y de temporada). Así, compraremos sólo lo necesario con lo que, además, ahorraremos. También, guisar y preparar la cantidad necesaria de alimento hará que no sea necesario pensar en qué hacer con las cantidades sobrantes. No obstante, llegados al momento (la mayoría de veces inevitable) de que nos haya sobrado algo de la comida o la cena, podemos elegir la opción clásica de congelar (sobretodo si no pensamos utilizarlo antes de 3 días) y guardar para otro momento, o podemos echarle un poco de imaginación para reutilizar las sobras pasando por nuevas combinaciones.

A continuación os dejo el tiempo aproximado que podemos tener cada tipo de alimento en la nevera sin que sufra ningún perjuicio.

article

Por último, dar una serie de ideas para transformar esos alimentos sobrantes para que sean completamente aprovechables. Si lo que nos sobra es:

– Yemas o claras en crudo, podemos usarlas para hacer flanes o huevos revueltos. Los huevos cocidos para guisos, ensaladas o sándwiches.

– Los restos de patatas cocidas las podemos emplear en ensaladas, estofados o guisos de carne o pescado.

– Las carnes o pescados, en guisos, pasteles salados, canelones o croquetas.

– Las verduras cocidas, para empanadillas, sopas, ensaladas o pasta

– El pan duro para hacer albóndigas de carne, picatostes o torrijas.

– Los quesos, para rallar sobre los platos de pasta o para una fondue.

Se trata de unas cuantas ideas para que, a partir de ellas, podáis hacer vuestras propias combinaciones y, por un lado, rentabilizar al máximo vuestro presupuesto en alimentación y, por el otro, reducir la cantidad de alimentos que se desechan cada día mientras tanta gente pasa hambre.

¡Muchas gracias por vuestra visita! ¡Hasta mañana!

Anuncios