¡Hola a tod@s!

Hoy me gustaría tratar una de las preocupaciones más habituales entre quienes tienen el objetivo de cuidar su alimentación y de conseguir o mantener un peso adecuado, el picoteo entre horas.

Hay muchas razones para picar entre horas por ejemplo, la ansiedad, la costumbre, el aburrimiento y, por supuesto, el hambre. La tendencia errónea de suprimir alguna de las comidas diarias o alguno de los alimentos necesarios en éstas, para conseguir una reducción calórica, puede volverse en nuestra contra. ¿Por qué? Pues porque se produce un aumento del hambre que nos empuja a consumir algo fuera de las comidas principales.

Ningún secreto que la mayoría de nosotros (entre la que me incluyo) picamos entre horas, de hecho, el problema no es hacerlo sino qué alimentos elegimos para ello. Solemos elegir alimentos poco saludables, ricos en azúcares y grasas saturadas (bollería, golosinas, snacks…) que pueden suponer un riesgo para nuestro organismo. No obstante, si se sustituyen este tipo de alimentos por otros de mayor calidad nutricional, como galletas integrales, arroz inflado, barritas de cereales, yogures desnatados, frutas (naturales o deshidratadas), frutos secos, infusiones o bebidas libres de azúcares, el comer entre horas puede ser un buen recurso para no llegar a la siguiente comida principal con un hambre voraz que haga que nos demos un atracón.

Por tanto, nada de obsesionarse si nos da por comer algo entre horas, siempre y cuando hagamos una elección responsable de alimentos, teniendo presente que esporádicamente podemos permitirnos alguna licencia ya que a nadie le amarga un dulce.

¡Muchas gracias por vuestra visita! ¡Hasta mañana!

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